Se vende por un puñado de euros

La historia de España pone de relieve el ánimo mercantilista –a menudo a espaldas de la población de a pié- sobre las denominadas “políticas de alto nivel” escondiendo el lastre que acarrea incluso a la misma identidad española.

Desde los años setenta, se veía con especial interés la era de la democracia donde se daba vía libre al reconocimiento de “las Españas”, pero, por contra, quedó el mismo documento que lo auspiciaba incompleto: lo cual, también ha propiciado que desde la incertidumbre se avalen tesis que chocan frontalmente con la misma raíz del país-estado más antiguo de Europa dejando en evidencia el nombre de España.

Los llamados despectivamente por los patriotas españoles como “los nacionalistas” resultan estar bien coordinados trabajando seriamente por el ideal que poseen.  Por contra, lo que pareciera ser la mayoría patriota española cabalga entre la confusión, el desencanto y la volubilidad emocional del cambio de chaqueta en cuanto las cosas no funcionan.  Podríamos añadir, que son, las mismas limitaciones unido a la gestión de los unionistas quienes propician políticas separatistas dando balones de oxígeno a ideólogos del fin de las Españas para encontrarse en los estados anti-España.  ¿O mejor una federación?, pero si recordamos en qué acabó la “madre de las federaciones”, como la extinta URSS ¿España lo hará mejor?, con casi treinta años de nueva Constitución se vislumbran senderos inimaginables hace tan sólo veinticinco años ¿qué puede deparar ofreciendo más autonomía, más autogobierno e incluso reconociendo el derecho a la autodeterminación?.

Volviendo de nuevo al título del artículo de hoy; España ha tenido por costumbre a lo largo de su historia en “venderse” a quien haya creído conveniente: bien por dinero, bien por favores, o hasta por puro deporte… si vamos a la España colonial, hizo lo suyo con la península de Florida, y si es más reciente, hizo otro tanto con el Sahara llegando incluso más lejos: olvidando por completo la voz popular de reconocimiento de elegir su independencia de Marruecos.  Es más, es tan curiosa la manera de hacer política, que ni tan siquiera España se ha parado a pensar el daño que ha hecho con su pasividad en el Magreb sobre la lengua española en la zona; donde, presente en siglos atrás, sólo queda hoy testigos testimoniales aislados siendo una lengua en franco retroceso y por supuesto NO oficial en la zona.

Si hacemos un paralelismo del modo de hacer “alta política” podemos observar la continua contradicción de los políticos “de alto nivel” españoles, tanto los que se hacen llamar patriotas como los otros, que siglos atrás bien convencidos iban a hacer las Américas y no le pesaba para nada ni la lengua española ni en otros casos la misma insignia nacional, pero ¿qué pasa?.  Pasa que se desea a toda costa dar una imagen irreal; la cara de democracia, sociedad del bienestar que en realidad no corresponde con la mayoría social de uno a otro extremo de España.  La cara de de “España plurinacional” donde se observo que es más listo quien obtiene mayor tajada, donde la era del “decidir por uno mismo” deja relegado en el olvido a base de todo tipo de jerga irrisoria a quienes desean las cosas “como antes”, porque, eso sí, entre quienes se avergüenzan de no querer dar un paso atrás –pero es lo que desean en realidad-, entre los que se quieren publicitar como los más progresistas pero por contra no quieren siquiera la aceptación del velo islámico pero son capaces de aceptar la aceptación del aborto en mujeres menores de edad SIN el permiso de sus padres.  Está claro que la España de las Españas tocó fondo, y mucho, porque  por dar una imagen de democracia resulta que buena parte de la población se siente abandonada por el mismo país que le sustenta su ideario, o sino;   ver en la red cuántas asociaciones, plataformas, y hasta partidos defendiendo a capa y espada la posibilidad de estudiar en español en determinadas zonas de España y cuando no, el poder sentirse español sin que haya como poco una burla al respeto o de lo contrario pagarlo con la misma vida.

Una recopilación de artículos y cortometrajes de actualidad se pueden descargar desde , se pueden ver desde Youtube algunos cortometrajes para acercarse a la temática:

Se observan asociaciones a favor de la plena normalización del bilingüismo:

Una pequeña muestra de que el sentimiento español emerge pese a las imposiciones políticas:

 
¿Otro forma de ver? Sin bandera