Las palabras sin hechos no tienen sentido

Interesante un artículo de “” donde con un tono cordial comenta sobre “” descartando las buenas intenciones cogiendo el problema desde su base y centrándolo en la realidad cotidiana española:

  • En España hay zonas extensas donde es IMPOSIBLE vivir en español.  Además, la lengua española es ¡perseguida en su propio territorio! ofreciendo los mandatarios políticos españoles respuestas vagas e ineficaces al respecto.
  • Ser patriota español es motivo incluso de muerte ¡luego se dice que España es un país democrático!
  • España ha contemplado de manera pasiva e incompetente cómo mientras poblaciones de otros lugares del mundo reclamaban su figura –por la unidad lingüística y cultural- cómo han sido abandonados.  Es el caso de:
    • Filipinas
    • Antigua provincia de Río de Oro, actual Sahara Occidental
    • Marruecos, sobre todo la parte del Norte
    • El hecho de que España no aporta un apoyo eficaz a las comunidades hispanohablantes de los Estados Unidos de Norteamérica… los mandatarios españoles parecen ser los lacayos de los estadounidenses olvidándose incluso del clamor popular de éstas comunidades donde los hay de varios siglos en la zona….

Tres verdades como templos, pero dentro de esto nos encontramos lo más variopinto, contradictorio e incoherente que podamos observar frente al delicado futuro que le queda a éste referente cultural como es la multitud de partidos políticos que defendiendo lo mismo son incapaces de unirse para defender lo mismo produciendo además de confusión en su electora que el mismo ideal caiga por su peso.  Si a esto sumamos, que “el arma pacífica” no resulta ser más que una Constitución inconclusa, imprecisa, más práctica que políticamente unificadora –éstos factores- son un balón de oxígeno a las aspiraciones secesionistas de españoles pendientes de coger tajado a su vecino o hermano por tal de sobrevivir:

  • El Estado de las Autonomías más que conseguir paz ha logrado asentar con firmeza grandes agravios comparativos.
  • La Constitución sirve –porque en su articulado existe- como excusa incuestionable para remachar contra viento y corriente las lenguas “minoritarias” e incluso, ser la antesala del exterminio del español en sus respectivos territorios.
  • La misma Constitución con su articulado donde expone su respeto por las “lenguas, culturas, nacionalidades históricas” es un instrumento que se transforma definitivamente en arma arrojadiza.  Dejando de ser un acto generoso en pro de una convivencia pacifica al genocidio cultural, lingüístico y social de parte de su territorio.
  • Los mismos políticos “unionistas” más que estar a favor de su electorado concurren a pactar con quienes no comulgan con las mismas ideas por perpetuarse en el poder: es el caso del “tripartito catalán”, y ello contando cómo los mismos partidos que, en teoría tendrían que defender la no dudan en dejarla en segundo término.
  • Definitivamente, turistas, visitantes, estudiosos hispanistas se ven en la tesitura de ver cómo entre españoles se llevan a rabiar, sin contar con dinero y tiempo perdidos de éstos porque no les servirá es español dependiendo de la zona donde vayan… claro sin contar cómo unas a otros partiendo desde la lengua hasta llegar a su territorial excluyendo a toda costa la lengua española la cual es .

 
¿Otro forma de ver? Sin bandera