La España cañí usa sus redes
Y no contenta de ello emplea la legalidad que ella mismo ha
establecido para erradicar todo lo que se le oponga (…) ¿será viable que en ésta ocasión se pretenda eliminar a Eusko Alkartasuna del espectro político vasco por colaborar con la izquierda nacionalista más radical?. Por mi parte, entiendo que hay otras maneras de ganar batalla a los secesionistas, pregunto a un amigo del que no comparto idea alguna –es otro independista, pero por suerte, es de los que una derrota se lo toma con deportividad- sobre el avance en tierras españolas de las ideas secesionistas. La respuesta fue muy contundente: ¡avanzan porque la sociedad demanda!.
Claro que si hay que ver resultados, como los que recientemente he lanzado en mi página de Twitter sobre cómo es posible que una región como la aragonesa imponga el uso normalizado del catalán por que sólo lo hablen unos pocos de pueblos además de que ha salido aprobado por una parte de la población –pero- la aritmética electoral junto con los políticos que lo representan ha hecho realidad la voluntad anexionadora de la vecina Cataluña, ávida de ampliar su demarcación cultural… aunque hay quien dice que es una estrategia nacionalista catalana para con el tiempo juntar el viejo “Reino de Aragón” donde era común la convivencia entre el catalán y el aragonés.
Pero ésto tiene tiene sus antecedentes; por ejemplo, en vez de proceder a unas consultas populares, al gobierno español no tiene otra idea que la de recurrir a la presión para lograr sus propósitos mediante “medios democráticos” los cuales no resultan ser más que usar las mismas leyes que imponen ¿curioso?, veamos, si nos acercamos al ambiente político vasco resulta que se dibuja de un modo muy variopinto. Existen partidos unionistas pero también partidos secesionistas, y dentro de los mismos, existen que aún en el caso de que hubiera una consulta popular sobre una independencia NO admitirían una derrota con deportividad sino que emplearían más medios y con más fuerza aún con el único objeto de lograr su propósito. Vemos el caso de Eusko Alkartasuna, Aralar además de la extinta Batasuna –digo extinta porque fue la propia maquinaria jurídica española la que eliminó a éste partido la posibilidad de tener representación pública- sus bases siguen en pié –y con la misma virulencia que antaño- pasemos a evaluar desde el componente ETA donde pese a la lucha policial, social, política, jurídica… no han logrado eliminarla del escena regional vasco ni español –siguen muertes a consecuencia de ello- curiosamente se trasladan los efectos a otros puntos de España donde además de tratar de eliminarse el idioma común tampoco se admite bajo ninguna fórmula la posibilidad de que éste quede garantizado para toda la población, como es el caso de Cataluña donde a partir de un estatuto elaborado, votado y ratificado por buena parte de su población se pretende dejar como única lengua oficial al catalán… La ineficacia de los gestores de la clase política española queda demostrado en un Tribunal Constitucional donde para dictar una sentencia claramente desfavorable hacia ésta se queda corta en todos los aspectos demostrando ser un medio politizado y parcialista además queda demostrado que al no ser una Institución aceptada por todos los españoles –tanto los que así se sienten como los que no- se sabe de sobra por medios informativos que de modo alguno la sentencia que emitan dejará contentos a ninguna de las partes implicadas. Mientras tanto, la población castellano parlante de Cataluña, los mismo que de otras zonas bilingües españolas pueden observar cómo sus derechos lingüisticos son atropellados continuamente sin que por ello sus gobernantes luchen eficazmente en defenderlos.
En consecuencia ¿podemos decir que son los mismos ciudadanos españoles quiénes pretenden eliminar sus propias raíces?, parece que ésta no sea la respuesta porque unos españoles –los que se sienten orgullosos de serlo- y los que no lo están tiene en común que desean preservar sus raíces…pero ¿cómo trabajan
sus representantes políticos por ello? pues parece ser que son los intereses por el poder. Si no, veamos cómo es posible que una región donde su mayoría no se siente diferente a la del resto de España se observe como una nación independiente: podemos hablar de la Cataluña de un tripartito donde se conjugan un socialista con un independentista republicano y la izquierda catalana… al final, “por democracia” –lo cual no significa necesariamente que lo sea así ya que buena parte de su ciudadanía lo demanda en sus calles-o mejor dicho “por seguir en el poder” una voz bien minoritaria es quién “dirige” la región. ¿Es posible?, pues sí, los hechos son contundentes; de un partido que se define como constitucionalista es capaz de ponerse en contra de la misma Institución que lo regula por tal de seguir en el poder. Claro, que ésta situación, también sigue en otras zonas: Galicia, País Vasco… sin que haya conexiones fuerte de intelectuales y políticos a favor de seguir una unidad indivisible por vía pacifica pero eficaz.