Cada uno, a lo suyo

Así es; un país fragmentado en otros pocos países más, donde los insultos y las querellas de unos a otros forman parte de la realidad cotidiana en un punto y otro del país además de la particular dejadez de resolver el problema que lleva más de tres siglos de falta de cohesión.

Si hace poco más de tres siglos ya comenzaban a salir a la luz los primeros brotes independentistas, hoy en día es puede comprobarse cómo en algunos lugares de España además de perseguirse la lengua en común que es el español también está fuera de lugar el sentirse español.

Existen datos curiosos como que Cataluña no aparece en Google Earth junto al resto de regiones españolas tal y como se comenta en una edición de un diario digital; sin olvidar cómo se vive en cantidad de rincones catalanes donde gente pacífica hace todo lo posible porque el idioma que entienden materno –el catalán- además de sobrevivir frente a las grandes mareas lingüísticas mundiales de las lenguas y culturas llamadas a ser universales, a ser además de más autónomos si cabe totalmente autosuficientes del resto de vecinos que le rodean mientras ven con una inusitada expectación cómo la otra lengua compartida en Cataluña –bien porque algunos políticos la impusieron tal y como dicen las malas lenguas o porque el pueblo catalán la abrazó en su día- queda relegada al olvido dejando una multitud de incógnitas desde:

  • Si un día Cataluña le interesó apoyar todos los proyectos españoles ¿por qué ahora sus gobernantes seleccionan los proyectos en común con el resto de sus vecinos españoles?
  • Si un día, distintas ciudades y comarcas catalanas fueron impulsores y promotores del hispanismo ¿por qué se persigue el español en la Administración pública catalana?

La respuesta puede ser que haya como “una espina” contra España, un ejemplo ilustrativo está en un video donde se muestra la , –que no se llama así porque se entiende como “facha”- como las vueltas de tuerca de lo que se supuso era evidente en tiempos atrás pero de un modo contrario como es en Cataluña pese a que se tenga clientela que atender en éste idioma.  Lo curioso es la forma tan pasiva de defender la lengua en común que tiene el ante su propio territorio, lo cual demuestra porqué ha llegado hasta desaparecer éste idioma fuera de sus actuales fronteras –como se había comentado en Marruecos y en Filipinas, zonas de Oceanía o incluso la situación de abandono que viven muchos ciudadanos estadounidenses donde su “Madre patria” poco hace para que el español sea oficial en éste país.

El testimonio de los hechos que se hablan es lo que demuestra a los seres humanos su coherencia; luego ¿en España sus gobernantes son coherentes?¿qué testimonio es el que dan?¿o dentro de la capacidad de gestión se están autoliquidando?.  Podemos evaluar cómo entre la aparenta libertad de expresión unos demandan en una lengua comercial o que un día uno de mayo en vez de aunar esfuerzos para erradicar el desempleo se lancen misivas del tipo: "Ningún partido de ámbito vasco debe acompañar al Gobierno de España en esta lesión de derechos laborales y sociales y en la centralización de la negociación colectiva. Ninguno debe colaborar en la eliminación de la capacidad de decidir dónde negociar. Queremos negociar aquí y que se respeten las mayorías vascas. Queremos un mínimo democrático" como relatadas por Adolfo Txiki Muñoz.  Queda claro que , y si no tengamos en cuenta las afirmaciones de de que “los inmigrantes tienen la culpa de que Euskadi no sea independiente”, que “han diluido el mal que hizo Franco” o su  propuesta de que “los que no quieran adoptar la nacionalidad vasca serán tratados como los alemanes en Mallorca” es una de tantas como entre españoles no se quieren ni ver entre ellos…

 
¿Otro forma de ver? Sin bandera